miércoles, 22 de diciembre de 2010
Queda Prohibido!
Queda prohibido!
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
lunes, 13 de diciembre de 2010
I ♥ Basketball
El Baloncesto no se mira, se disfruta.
El Baloncesto no se practica, se siente.
El Baloncesto no gusta, se ama.
El Baloncesto no es como las demás religiones, está por encima de ellas.
El Baloncesto no es un deporte como los otros, es único.
El Baloncesto no se puede comparar, ni sentir. Ni siquiera se puede hablar de Baloncesto así como así.
Para hablar de Baloncesto, no basta con haber hecho canasta una vez, ni dos, ni mil. Hace falta mucho más.
Baloncesto es aquello que se siente.
Baloncesto es aquello que se disfruta, que nunca aburre.
Baloncesto es aquello que se lleva dentro, a la izquierda, en el corazón.
Baloncesto no es mirar un partido y chillar cuando el árbitro se equivoca, quizá Baloncesto sea aplaudir cuando termine una posesión después de 24 segundos defendiendo hasta morir.
Baloncesto no es chillar cuando un jugador se cuelga del aro, quizá Baloncesto sea darse cuenta de que después de 24 segundos defendiendo, y recuperar el balón, tienes 24 segundos más para organizar un ataque que al final logra terminar con dos puntos.
Baloncesto es saludar a todos aquellos que te han ayudado a poder jugar ese partido: rivales, árbitros, compañeros y público.Baloncesto es agradecer a todos los jugadores, los que han pasado, los que juegan y los que llegarán.
Baloncesto es estar preparado para entrar a cancha, sea cual sea el marcador, a falta de 5 segundos, y darlo todo.
Baloncesto es aprovechar todas las oportunidades al 100%.
Baloncesto es amar el balón, tratarlo bien y no dejarlo escapar sin que pase por la red.
Baloncesto es no rendirse. Es dureza. Es combatir. Es ganar.
Baloncesto es ver los colores de tu camiseta y sudarla.
Baloncesto es disfrutar cada segundo que corre del cronometro, disfrutar con cada tiro libre que lanzas, disfrutar con cada sonido del balón al botar contra el suelo o al rebotar contra el aro, disfrutar de cada jugada al máximo, sin perder detalle alguno.
Baloncesto es respeto.
Baloncesto es lanzar el balón a canasta. Sonreír sin saber si entrará. Ver el balón rodando hacia el aro. Sentir como tus pies vuelven en contacto de nuevo con el parquet. Ver como el balón empieza a descender. Escuchar el sonido del balón pasando por la red, sin tocar siquiera el aro. Y lanzar otra vez, hasta fallar.
Baloncesto es tristeza al ver una lesión larga, y alegría al ver tus compañeros ganando sin ti y dedicándote la victoria.
Baloncesto es dar las gracias.
Gracias marcador para enseñarme a ganar y perder.
Gracias línea de triple para que desde mas allá de ti tengan mas valor.
Gracias tablero para enseñarme que rebotando ahí el balón entra más fácil.
Gracias balón y perdón por si alguna vez no te he acariciado o tratado como debería.
Gracias zona, por no dejarme estar tres segundos dentro tuyo.
Gracias aro, por todos los tiros que han entrado llorando.
Baloncesto no es llorar al perder, es llorar cuando se es un perdedor.
Baloncesto es lanzar cada tiro como si fuera el último de tu vida.
Baloncesto es amor.
Baloncesto es todo y más.
El Baloncesto no se practica, se siente.
El Baloncesto no gusta, se ama.
El Baloncesto no es como las demás religiones, está por encima de ellas.
El Baloncesto no es un deporte como los otros, es único.
El Baloncesto no se puede comparar, ni sentir. Ni siquiera se puede hablar de Baloncesto así como así.
Para hablar de Baloncesto, no basta con haber hecho canasta una vez, ni dos, ni mil. Hace falta mucho más.
Baloncesto es aquello que se siente.
Baloncesto es aquello que se disfruta, que nunca aburre.
Baloncesto es aquello que se lleva dentro, a la izquierda, en el corazón.
Baloncesto no es mirar un partido y chillar cuando el árbitro se equivoca, quizá Baloncesto sea aplaudir cuando termine una posesión después de 24 segundos defendiendo hasta morir.
Baloncesto no es chillar cuando un jugador se cuelga del aro, quizá Baloncesto sea darse cuenta de que después de 24 segundos defendiendo, y recuperar el balón, tienes 24 segundos más para organizar un ataque que al final logra terminar con dos puntos.
Baloncesto es saludar a todos aquellos que te han ayudado a poder jugar ese partido: rivales, árbitros, compañeros y público.Baloncesto es agradecer a todos los jugadores, los que han pasado, los que juegan y los que llegarán.
Baloncesto es estar preparado para entrar a cancha, sea cual sea el marcador, a falta de 5 segundos, y darlo todo.
Baloncesto es aprovechar todas las oportunidades al 100%.
Baloncesto es amar el balón, tratarlo bien y no dejarlo escapar sin que pase por la red.
Baloncesto es no rendirse. Es dureza. Es combatir. Es ganar.
Baloncesto es ver los colores de tu camiseta y sudarla.
Baloncesto es disfrutar cada segundo que corre del cronometro, disfrutar con cada tiro libre que lanzas, disfrutar con cada sonido del balón al botar contra el suelo o al rebotar contra el aro, disfrutar de cada jugada al máximo, sin perder detalle alguno.
Baloncesto es respeto.
Baloncesto es lanzar el balón a canasta. Sonreír sin saber si entrará. Ver el balón rodando hacia el aro. Sentir como tus pies vuelven en contacto de nuevo con el parquet. Ver como el balón empieza a descender. Escuchar el sonido del balón pasando por la red, sin tocar siquiera el aro. Y lanzar otra vez, hasta fallar.
Baloncesto es tristeza al ver una lesión larga, y alegría al ver tus compañeros ganando sin ti y dedicándote la victoria.
Baloncesto es dar las gracias.
Gracias marcador para enseñarme a ganar y perder.
Gracias línea de triple para que desde mas allá de ti tengan mas valor.
Gracias tablero para enseñarme que rebotando ahí el balón entra más fácil.
Gracias balón y perdón por si alguna vez no te he acariciado o tratado como debería.
Gracias zona, por no dejarme estar tres segundos dentro tuyo.
Gracias aro, por todos los tiros que han entrado llorando.
Baloncesto no es llorar al perder, es llorar cuando se es un perdedor.
Baloncesto es lanzar cada tiro como si fuera el último de tu vida.
Baloncesto es amor.
Baloncesto es todo y más.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Mejores Amigos
Un hombre, su caballo y su perro caminaban por una calle. Después de mucho andar, el hombre se dio cuenta que tanto él, como su caballo y su perro habían muerto en un accidente (a veces los muertos toman tiempo para comprender su nueva condición). La caminata era muy larga, montaña arriba; el sol era fuerte, y ellos estaban cansados, sudados y tenían mucha sed. Necesitaban desesperadamente agua. En una curva del camino vieron una puerta magnífica, toda de mármol, que conducía a una plazoleta con piso de oro, en el centro de la cual había una fuente de la que manaba agua cristalina. El caminante se dirigió al guardián que, dentro de una ornamentada casilla, vigilaba la entrada.
“Buenos días”, le dijo.
“Buenos días”, respondió el guardián.
“¿Qué lugar es este, tan lindo?” preguntó el hombre.
“Este es el Cielo”, fue la respuesta.
“Qué suerte que llegamos al Cielo! Estamos con mucha sed”, dijo el hombre.
“Pues el señor puede entrar y beber agua a voluntad”, contestó el guardián, indicándole la fuente.
“Mi caballo y mi cachorro también están sedientos”, comentó el hombre.
“Lo lamento mucho”, dijo el guardián,”pero aquí no se permite la entrada a los animales”.
“Pero ellos me han acompañado siempre”, dijo el hombre.
El guardián se limitó a menear la cabeza negativamente. El hombre quedó muy desilusionado, porque su sed era grande, pero decidió no beber si sus amigos no podían hacerlo. Así que prosiguió su camino. Después de mucho caminar montaña arriba, con sed y cansancio multiplicados, llegaron a un sitio cuya entrada estaba marcada por una vieja puerta entreabierta. La puerta se abría hacia un amplio camino de tierra, con verdes árboles a ambos lados que brindaban buen cobijo del sol. A la sombra de uno de ellos había un anciano de blanca barba, apoyada sobre el tronco; parecía adormilado, con la cabeza cubierta por un sombrero. El caminante se aproximó.
“Buenos días”, le dijo.
“Buenos días”, respondió el anciano.
“Estamos con mucha sed, mi caballo, mi perro y yo. Hay algún lugar donde podamos encontrar agua?”
“Detrás de aquellos matorrales hay un manantial”, contestó el anciano. “Pueden beber a voluntad”.
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta el manantial, y finalmente pudieron calmar la sed y refrescarse. Al volver hasta donde estaba el anciano, el hombre le agradeció.
“Pueden volver cuando quieran”, fue la respuesta.
“A propósito”, dijo el caminante, “cuál es el nombre de este lugar?”.
“Están en el cielo”, contestó el anciano con una sonrisa.
“¡Pero no es posible!” exclamó el hombre. “El guardián que estaba al pié de la montaña , junto al gran portal de mármol, nos dijo que el Cielo era aquel!”
“No, aquello no es el cielo, es el infierno.”
El caminante quedó perplejo.
“Pero entonces, esa es una información falsa, y puede causar grandes confusiones!!!”
“De ninguna manera”, respondió el anciano.- “La verdad es que ellos nos hacen un gran favor, porque allá se quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos….. ”
“Buenos días”, le dijo.
“Buenos días”, respondió el guardián.
“¿Qué lugar es este, tan lindo?” preguntó el hombre.
“Este es el Cielo”, fue la respuesta.
“Qué suerte que llegamos al Cielo! Estamos con mucha sed”, dijo el hombre.
“Pues el señor puede entrar y beber agua a voluntad”, contestó el guardián, indicándole la fuente.
“Mi caballo y mi cachorro también están sedientos”, comentó el hombre.
“Lo lamento mucho”, dijo el guardián,”pero aquí no se permite la entrada a los animales”.
“Pero ellos me han acompañado siempre”, dijo el hombre.
El guardián se limitó a menear la cabeza negativamente. El hombre quedó muy desilusionado, porque su sed era grande, pero decidió no beber si sus amigos no podían hacerlo. Así que prosiguió su camino. Después de mucho caminar montaña arriba, con sed y cansancio multiplicados, llegaron a un sitio cuya entrada estaba marcada por una vieja puerta entreabierta. La puerta se abría hacia un amplio camino de tierra, con verdes árboles a ambos lados que brindaban buen cobijo del sol. A la sombra de uno de ellos había un anciano de blanca barba, apoyada sobre el tronco; parecía adormilado, con la cabeza cubierta por un sombrero. El caminante se aproximó.
“Buenos días”, le dijo.
“Buenos días”, respondió el anciano.
“Estamos con mucha sed, mi caballo, mi perro y yo. Hay algún lugar donde podamos encontrar agua?”
“Detrás de aquellos matorrales hay un manantial”, contestó el anciano. “Pueden beber a voluntad”.
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta el manantial, y finalmente pudieron calmar la sed y refrescarse. Al volver hasta donde estaba el anciano, el hombre le agradeció.
“Pueden volver cuando quieran”, fue la respuesta.
“A propósito”, dijo el caminante, “cuál es el nombre de este lugar?”.
“Están en el cielo”, contestó el anciano con una sonrisa.
“¡Pero no es posible!” exclamó el hombre. “El guardián que estaba al pié de la montaña , junto al gran portal de mármol, nos dijo que el Cielo era aquel!”
“No, aquello no es el cielo, es el infierno.”
El caminante quedó perplejo.
“Pero entonces, esa es una información falsa, y puede causar grandes confusiones!!!”
“De ninguna manera”, respondió el anciano.- “La verdad es que ellos nos hacen un gran favor, porque allá se quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos….. ”
Amistad!
Hubo una vez dos mejores amigos. Ellos eran inseparables, eran una sola alma. Por alguna razón sus caminos tomaron dos rumbos distintos y se separaron. Y ESTO INICIO ASÍ:
Yo nunca volví a saber de mi amigo hasta el día de ayer, después de 10 años, que caminando por la calle me encontré a su madre. La saludé y le pregunté por mi amigo. En ese momento sus ojos se llenaron de lágrimas y me miró a los ojos diciendo: murió ayer… No supe qué decir, ella me seguía mirando y pregunté cómo había muerto. Ella me invitó a su casa, al llegar allí me ofreció sentarme en la sala vieja donde pasé gran parte de mi vida, siempre jugábamos ahí mi amigo y yo. Me senté y ella comenzó a contarme la triste historia. Hace 2 años le diagnosticaron una rara enfermedad, y su cura era recibir cada mes una transfusión de sangre durante 3 meses, pero ¿recuerdas que su sangre era muy rara?, sí, lo sé, igual que la tuya… Estuvimos buscando donadores y al fin encontramos a un señor vagabundo. Tu amigo, como te acordarás, era muy testarudo, no quiso recibir la sangre del vagabundo. Él decía que de la única persona que recibiría sangre sería de ti, pero no quiso que te buscáramos, él decía todas las noches: no lo busquen, estoy seguro que mañana si vendrá… Así pasaron los meses, y todas las noches se sentaba en esa misma silla donde estás tú sentado y rezaba para que te acordaras de él y vinieras a la mañana siguiente. Así acabó su vida y en la última noche de su vida, estaba muy mal, y sonriendo me dijo: madre mía, yo sé que pronto mi amigo vendrá, pregúntale por qué tardó tanto y dale esa nota que está en mi cajón. La señora se levantó, regresó y me entregó la nota que decía: Amigo mío, sabía que vendrías, tardaste un poco pero no importa, lo importante es que viniste. Ahora te estoy esperando en otro sitio espero que tardes en llegar, pero mientras tanto quiero decirte que todas las noches rezaré por ti y desde el cielo te estaré cuidando mi querido mejor amigo. ¡Ah, por cierto, ¿te acuerdas por qué nos distanciamos? sí, fue porque no te quise prestar mi pelota nueva, jaja, qué tiempos… éramos insoportables, bueno pues quiero decirte que te la regalo y espero que te guste mucho. Te quiere mucho: tu amigo por siempre. ‘No dejes que tu orgullo pueda más que tú corazón… La amistad es como el mar, se ve el principio pero no el final’
sábado, 27 de noviembre de 2010
| ¡¡¡ AVANTI!!! |
| Si te postran diez veces, te levantas otras diez, otras cien, otras quinientas... No han de ser tus caídas tan violentas ni tampoco por ley, han de ser tantas. Con el hambre genial con que las plantas asimilan el humus avarientas, deglutiendo el rencor de las afrentas se formaron los santos y las santas Obsesión casi asnal para ser fuerte, nada mas necesita la criatura. y en cualquier infeliz se me figura que se rompen las garras de la suerte... ¡ todos los incurables tienen cura cinco segundos antes de la muerte! |
| ¡¡¡PIU AVANTI!!! |
| No te des por vencido, ni aun vencido, no te sientas esclavo, ni aún esclavo; trémulo de pavor, piénsate bravo, y arremete feroz, ya mal herido. Ten el tesón del clavo enmohecido, que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo; no la cobarde intrepidez del pavo que amaina su coraje al primer ruido. Procede como Dios que nunca llora, o como Lucifer que nunca reza, o como el robledal, cuya grandeza necesita del agua y no la implora... ¡que muerda y vocifere vengadora ya rodando en el polvo tu cabeza! |
martes, 16 de noviembre de 2010
Ganador y Perdedor....
Un ganador sabe que el resultado de las cosas depende de él.
Un perdedor cree que la mala suerte sí existe.
Un ganador trabaja muy fuerte y se genera mas tiempo para sí mismo.
Un perdedor esta siempre "muy ocupado" y no tiene tiempo ni para los suyos.
Un ganador enfrenta los retos uno a uno.
Un perdedor le da vueltas y no se atreve a intentarlo.
Un ganador se compromete, da su palabra y la cumple.
Un perdedor hace promesas, no asegura nada y cuando falla solo se justifica.
Un ganador dice: "Yo soy bueno, pero voy a ser mejor".
Un perdedor dice: "Yo no soy tan malo como lo es mucha otra gente".
Un ganador escucha, comprende y responde.
Un perdedor solo espera hasta que le toque su turno para hablar.
Un ganador respeta a aquellos que son mejores que él y trata de aprender algo de ellos.
Un perdedor se resiste con aquellos que son mejores que él y solo se fija en sus defectos.
Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo solamente.
Un perdedor no se compromete y siempre dice, "Yo sólo hago mi trabajo"
Un ganador dice, "Debe haber una mejor forma de hacerlo..."
Un perdedor dice, "Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho".
Un ganador es parte de la solución.
Un perdedor es parte del problema.
Un ganador se fija en "cómo se ve la pared en su totalidad".
Un perdedor se fija "en el ladrillo que le toca colocar".
Un perdedor cree que la mala suerte sí existe.
Un ganador trabaja muy fuerte y se genera mas tiempo para sí mismo.
Un perdedor esta siempre "muy ocupado" y no tiene tiempo ni para los suyos.
Un ganador enfrenta los retos uno a uno.
Un perdedor le da vueltas y no se atreve a intentarlo.
Un ganador se compromete, da su palabra y la cumple.
Un perdedor hace promesas, no asegura nada y cuando falla solo se justifica.
Un ganador dice: "Yo soy bueno, pero voy a ser mejor".
Un perdedor dice: "Yo no soy tan malo como lo es mucha otra gente".
Un ganador escucha, comprende y responde.
Un perdedor solo espera hasta que le toque su turno para hablar.
Un ganador respeta a aquellos que son mejores que él y trata de aprender algo de ellos.
Un perdedor se resiste con aquellos que son mejores que él y solo se fija en sus defectos.
Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo solamente.
Un perdedor no se compromete y siempre dice, "Yo sólo hago mi trabajo"
Un ganador dice, "Debe haber una mejor forma de hacerlo..."
Un perdedor dice, "Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho".
Un ganador es parte de la solución.
Un perdedor es parte del problema.
Un ganador se fija en "cómo se ve la pared en su totalidad".
Un perdedor se fija "en el ladrillo que le toca colocar".
Hubo una época en que todo era más fácil.
Tu mamá decidía que ropa te ponías.
Te peinaba.
Te cuidaba.
Y cuando tenias hambre, solo llorabas.
Ibas a ser abogado.
O tal vez ingeniero.
Pero un día, sin que te dieras cuenta, creciste.
Y aprendiste a decir que no.
No te conformaste.
Empezaste a tomar tus propias decisiones.
Y sentiste que querías cometer tus propios errores.
Entonces tomaste el camino mas difícil.
El que no estaba hecho.
Te dedicaste a lo que realmente querías.
Te animaste a ser distinto.
Escuchaste a esa voz que te salía de adentro.
Y por primera vez sentiste que podías.
Era tu lucha.
Tu convicción.
Y sin dudarlo arriesgaste todo lo que tenias.
Por que en el fondo, sabias
que había algo mucho peor que fracasar.
No haberlo intentado.
Tu mamá decidía que ropa te ponías.
Te peinaba.
Te cuidaba.
Y cuando tenias hambre, solo llorabas.
Ibas a ser abogado.
O tal vez ingeniero.
Pero un día, sin que te dieras cuenta, creciste.
Y aprendiste a decir que no.
No te conformaste.
Empezaste a tomar tus propias decisiones.
Y sentiste que querías cometer tus propios errores.
Entonces tomaste el camino mas difícil.
El que no estaba hecho.
Te dedicaste a lo que realmente querías.
Te animaste a ser distinto.
Escuchaste a esa voz que te salía de adentro.
Y por primera vez sentiste que podías.
Era tu lucha.
Tu convicción.
Y sin dudarlo arriesgaste todo lo que tenias.
Por que en el fondo, sabias
que había algo mucho peor que fracasar.
No haberlo intentado.
viernes, 12 de noviembre de 2010
SIEMPRE para adelante...
La piel se arruga.
El pelo se vuelve blanco.
Los días se convierten en años.
Pero lo importante no cambia.
Tu fuerza.
Tu convicción.
No tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier telaraña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, un nuevo desafío.
Mientras estés vivo.
Si extrañas lo que hacías voleve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas.
Seguí aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en vos.
Hace que en vez de lastima te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa un bastón.
Pero nunca, nunca te detengas.
El pelo se vuelve blanco.
Los días se convierten en años.
Pero lo importante no cambia.
Tu fuerza.
Tu convicción.
No tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier telaraña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, un nuevo desafío.
Mientras estés vivo.
Si extrañas lo que hacías voleve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas.
Seguí aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en vos.
Hace que en vez de lastima te tengan respeto.Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa un bastón.
Pero nunca, nunca te detengas.
Carta de M.J al baloncesto
Querido Basketball:
Han pasado casi 28 años desde el primer día que nos conocimos. 28 años desde que te vi en el fondo de nuestro garage. 28 años desde que mis padres nos presentaron.
Si alguien me hubiese dicho lo que seria de nosotros, no le hubiese creído. Yo solamente aprendí tu nombre.
Luego comencé a verte alrededor del barrio y te vi en televisión. Yo solía verte con muchachos en la cancha. Pero cuando mi hermano mayor comenzó a prestarte más atención, comencé a fascinarme. Tal vez eras diferente.
Nosotros nos divertimos algunas veces. Cuanto más te conocía, más me gustabas. Y como cosas de la vida, cuanto finalmente me interese en vos, cuando finalmente estaba preparado para que se vuelva algo serio, tú me dejaste afuera. Me dijiste que no era lo suficientemente bueno.
Yo estaba shockeado. Estaba herido. Creo que hasta lloré.
Luego te deseé mucho más que antes. Por lo tanto practique. Me exigí. Trabajé en mi juego. Pases. Pique. Tiro. Pensamiento. Corrí. Hice sentadillas. Hice flexiones de brazo. Hice abdominales. Levanté pesas. Te estudié. Yo comencé a enamorarme y tú lo notaste. Al menos eso es lo que el entrenador Smith dijo.
Al comienzo yo no estaba seguro de lo que estaba pasando exactamente. Pero ahora lo sé. El entrenador Smith me estaba enseñando cómo amarte, cómo escucharte, cómo entenderte, cómo respetarte y cómo apreciarte. Luego sucedió. Aquella noche, en el superdomo de Louisiana, en los segundos finales de la final del campeonato contra Georgetown, me encontraste en la esquina y bailamos.
Desde entonces te convertiste en mucho más que solo una pelota para mí. Te convertiste en más que una cancha. Más que un simple aro. Más que en un par de zapatillas. Mucho más que un simple juego.
En algunos aspectos, te convertiste en mi vida. Mi pasión. Mi motivación. Mi inspiración.
Sos mi fan más grande y mi más duro crítico. Mi mejor amigo y mi aliado más fuerte. Mi profesor más desafiante y mi estudiante más cariñoso. Sos mi esencial compañero de equipo y mi competidor más feroz. Vos sos mi pasaporte por el mundo y mi visa en los corazones de millones.
Tanto ha cambiado desde el primer día que nos conocimos, y cuánto tengo que agradecerte. Así que si nunca me escuchaste decirlo antes, déjame decirlo ahora para que el mundo lo escuche. Gracias. Gracias, Basketball. Gracias por todo.
Gracias por todos los jugadores que llegaron antes que yo. Gracias por todos los jugadores que fueron a batalla conmigo. Gracias por los campeonatos y los anillos. Gracias por los Juegos de las Estrellas y por los Playoffs. Gracias por los últimos tiros rompiendo la chicharra, las duras faltas, las victorias y las derrotas. Gracias por hacerme ganar mi cuidado. Gracias por el #23. Gracias por Carolina del Norte y por Chicago. Gracias por el sobrenombre. Gracias por los movimientos y los tiempos pasados. Gracias por la conquista del Slam Dunk. Gracias por la voluntad y la determinación, el corazón y el alma, el orgullo y el coraje. Gracias por los espíritus competitivos y las competiciones que enfrenté. Gracias por las fallas y las contrariedades, las bendiciones y los aplausos. Gracias por la escuadra. Gracias por el baseball y los Barons. Gracias por perdonarme. Gracias por los asistentes, los entrenadores, y los terapeutas físicos. Gracias por los publicadores, los referís, los escritores, los reporteros, por las radiodifusoras y las estaciones de radio. Gracias por los Pistons y los Lakers, los Cavs y los Knicks, los Sixers y los Celtics. Gracias por Phoenix, Portland, Seattle y Utah. Gracias por los Wizards. Gracias por los creyentes y los dudosos. Gracias por el entrenados Smith, Loughery, Albeck, Collins y Jackson. Gracias por la educación y la experiencia. Gracias por enseñarme el juego por detrás, por debajo, por dentro, por encima y por alrededor...... el juego juego. Gracias por todos los fans que alguna vez hallan dicho mi nombre, unidos sus manos por mi y mis compañeros de equipo, que me hallan chocado los cinco o me hallan dado palmadas en la espalda. Gracias por todo lo que le diste a mi familia. Gracias por la luna y las estrellas, y por último pero no por menor, gracias por Bugs y los marcianos.
Yo sé que no soy el único que te ama. Yo sé que obtuviste amor mucho antes que yo y que tendrás mucho más. Pero también se que lo que nosotros tuvimos fue único. Especial. Por lo tanto como nuestras relaciones cambiarán, como sucede con todas las relaciones, una cosa es segura.
Te amo, Basketball. Amo todo lo que se relacione a vos y siempre lo haré. Mis días de juego en la NBA terminaron definitivamente, pero nuestra relación nunca acabará.
Con amor y respeto, Michael Jordan #23
Han pasado casi 28 años desde el primer día que nos conocimos. 28 años desde que te vi en el fondo de nuestro garage. 28 años desde que mis padres nos presentaron.
Si alguien me hubiese dicho lo que seria de nosotros, no le hubiese creído. Yo solamente aprendí tu nombre.
Luego comencé a verte alrededor del barrio y te vi en televisión. Yo solía verte con muchachos en la cancha. Pero cuando mi hermano mayor comenzó a prestarte más atención, comencé a fascinarme. Tal vez eras diferente.
Nosotros nos divertimos algunas veces. Cuanto más te conocía, más me gustabas. Y como cosas de la vida, cuanto finalmente me interese en vos, cuando finalmente estaba preparado para que se vuelva algo serio, tú me dejaste afuera. Me dijiste que no era lo suficientemente bueno.
Yo estaba shockeado. Estaba herido. Creo que hasta lloré.
Luego te deseé mucho más que antes. Por lo tanto practique. Me exigí. Trabajé en mi juego. Pases. Pique. Tiro. Pensamiento. Corrí. Hice sentadillas. Hice flexiones de brazo. Hice abdominales. Levanté pesas. Te estudié. Yo comencé a enamorarme y tú lo notaste. Al menos eso es lo que el entrenador Smith dijo.
Al comienzo yo no estaba seguro de lo que estaba pasando exactamente. Pero ahora lo sé. El entrenador Smith me estaba enseñando cómo amarte, cómo escucharte, cómo entenderte, cómo respetarte y cómo apreciarte. Luego sucedió. Aquella noche, en el superdomo de Louisiana, en los segundos finales de la final del campeonato contra Georgetown, me encontraste en la esquina y bailamos.
Desde entonces te convertiste en mucho más que solo una pelota para mí. Te convertiste en más que una cancha. Más que un simple aro. Más que en un par de zapatillas. Mucho más que un simple juego.
En algunos aspectos, te convertiste en mi vida. Mi pasión. Mi motivación. Mi inspiración.
Sos mi fan más grande y mi más duro crítico. Mi mejor amigo y mi aliado más fuerte. Mi profesor más desafiante y mi estudiante más cariñoso. Sos mi esencial compañero de equipo y mi competidor más feroz. Vos sos mi pasaporte por el mundo y mi visa en los corazones de millones.
Tanto ha cambiado desde el primer día que nos conocimos, y cuánto tengo que agradecerte. Así que si nunca me escuchaste decirlo antes, déjame decirlo ahora para que el mundo lo escuche. Gracias. Gracias, Basketball. Gracias por todo.
Gracias por todos los jugadores que llegaron antes que yo. Gracias por todos los jugadores que fueron a batalla conmigo. Gracias por los campeonatos y los anillos. Gracias por los Juegos de las Estrellas y por los Playoffs. Gracias por los últimos tiros rompiendo la chicharra, las duras faltas, las victorias y las derrotas. Gracias por hacerme ganar mi cuidado. Gracias por el #23. Gracias por Carolina del Norte y por Chicago. Gracias por el sobrenombre. Gracias por los movimientos y los tiempos pasados. Gracias por la conquista del Slam Dunk. Gracias por la voluntad y la determinación, el corazón y el alma, el orgullo y el coraje. Gracias por los espíritus competitivos y las competiciones que enfrenté. Gracias por las fallas y las contrariedades, las bendiciones y los aplausos. Gracias por la escuadra. Gracias por el baseball y los Barons. Gracias por perdonarme. Gracias por los asistentes, los entrenadores, y los terapeutas físicos. Gracias por los publicadores, los referís, los escritores, los reporteros, por las radiodifusoras y las estaciones de radio. Gracias por los Pistons y los Lakers, los Cavs y los Knicks, los Sixers y los Celtics. Gracias por Phoenix, Portland, Seattle y Utah. Gracias por los Wizards. Gracias por los creyentes y los dudosos. Gracias por el entrenados Smith, Loughery, Albeck, Collins y Jackson. Gracias por la educación y la experiencia. Gracias por enseñarme el juego por detrás, por debajo, por dentro, por encima y por alrededor...... el juego juego. Gracias por todos los fans que alguna vez hallan dicho mi nombre, unidos sus manos por mi y mis compañeros de equipo, que me hallan chocado los cinco o me hallan dado palmadas en la espalda. Gracias por todo lo que le diste a mi familia. Gracias por la luna y las estrellas, y por último pero no por menor, gracias por Bugs y los marcianos.
Yo sé que no soy el único que te ama. Yo sé que obtuviste amor mucho antes que yo y que tendrás mucho más. Pero también se que lo que nosotros tuvimos fue único. Especial. Por lo tanto como nuestras relaciones cambiarán, como sucede con todas las relaciones, una cosa es segura.
Te amo, Basketball. Amo todo lo que se relacione a vos y siempre lo haré. Mis días de juego en la NBA terminaron definitivamente, pero nuestra relación nunca acabará.
Con amor y respeto, Michael Jordan #23
jueves, 11 de noviembre de 2010
El Miedo....
Demasiadas veces tenemos miedo.
Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer.
Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos.
Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas.
Decimos que no cuando queremos decir que si.
Nos callamos cuando queremos gritar.
Y gritamos con todos, cuando deberíamos cerrar la boca.
¿Por qué?
Después de todo solo vivimos una vez.
No hay tiempo de tener miedo.
Entonces basta.
Hace algo que nunca hiciste.
Atrévete.
Olvídate de que te están mirando.
Intenta la jugada imposible.
Corre el riesgo.
No te preocupes por ser aceptado.
No te conformes con ser uno más.
Nada te ata.
Nadie te obliga.
Se vos mismo.
No tenés nada que perder.
Y todo, Todo por ganar.
Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer.
Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos.
Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas.
Decimos que no cuando queremos decir que si.
Nos callamos cuando queremos gritar.
Y gritamos con todos, cuando deberíamos cerrar la boca.
¿Por qué?
Después de todo solo vivimos una vez.
No hay tiempo de tener miedo.
Entonces basta.
Hace algo que nunca hiciste.
Atrévete.
Olvídate de que te están mirando.
Intenta la jugada imposible.
Corre el riesgo.
No te preocupes por ser aceptado.
No te conformes con ser uno más.
Nada te ata.
Nadie te obliga.
Se vos mismo.
No tenés nada que perder.
Y todo, Todo por ganar.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
El Mañana
“La palabra más destructora de la vida de todas es la palabra mañana”. El pobre, el fracasado, el infeliz y el enfermo (tener sobrepeso o ser flaco podría ajustarse perfectamente a este ejemplo) son los que más usan la palabra mañana. Estas personas a menudo dicen: “Comenzaré mi dieta mañana”. O, “Comenzaré a invertir mañana”. O, “Comenzaré a aprender mañana”. Y así sucesivamente. La palabra mañana es la palabra que destruye más vidas que cualquier otra palabra.
“El problema con el mañana es que nunca he visto un mañana”
V O L U N T A D !
Muchas veces creemos en el destino.
Rezamos.
Esperamos que las cosas pasen.
Y nos olvidamos de lo más importante.
Creer en nosotros mismos.
Nos conformamos.
En vez de arriesgarnos.
Sin pensar que cada día que pasa, nunca volverá.
Nada esta escrito.
Nada esta hecho.
Nada es imposible.
Ni siquiera lo imposible.
Todo depende de nuestra voluntad.
De esa fuerza que nos sale de adentro.
De decir “si, puedo” a cada desafío.
Tenemos el poder.
Cuando estamos decididos,
no hay obstáculo capaz de interponerse.
Si queremos, podemos llegar más lejos.
Si queremos, podemos llegar más alto.
Si queremos, podemos hacer lo que sea.
Solo hay que proponérselo!
Rezamos.
Esperamos que las cosas pasen.
Y nos olvidamos de lo más importante.
Creer en nosotros mismos.
Nos conformamos.
En vez de arriesgarnos.
Sin pensar que cada día que pasa, nunca volverá.
Nada esta escrito.
Nada esta hecho.
Nada es imposible.
Ni siquiera lo imposible.
Todo depende de nuestra voluntad.
De esa fuerza que nos sale de adentro.
De decir “si, puedo” a cada desafío.
Tenemos el poder.
Cuando estamos decididos,
cuando estamos convencidos,
cuando de verdad queremos algo,no hay obstáculo capaz de interponerse.
Si queremos, podemos llegar más lejos.
Si queremos, podemos llegar más alto.
Si queremos, podemos hacer lo que sea.
Solo hay que proponérselo!
I ♥ This Game
Estan los que usan la misma ropa.
Estan los que llevan amuletos.
Los que hacen promesas.
Los que imploran el cielo.
Los que creen en supersticiones.
Estan los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando, cuando se les acaba el aire.
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido.
Como si cada vez fuera la ultima vez.
Convencidos que la vida misma es un desafio.
Sufren pero no se quejan.
El sudor se seca.
El cansancio termina.
Pero hay ALGO que NUNCA desaparecera:
La satisfaccion de haberlo logrado.
En sus cuerpos hay la misma cantidad de musculos.
En sus venas la misma sangre.
Los que los hace diferente es su espiritu.
La determinacion de alcansar la cima.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






